A la mejor formación académica le debe seguir siempre la mejor carta de presentación. El acceso al mercado laboral depende necesariamente no sólo de un título y una cualificación adecuada, sino también de un buen curriculum vitae como paso previo al filtro de la entrevista de trabajo. Dominar la preparación de ambos es clave para lograr un puesto de trabajo en un mundo cada vez más competitivo.
Así que también aquí los padres pueden ayudar a sus hijos con una serie de consejos que comienzan por no dejar nada al azar. Todos los grados de las universidades del CEU en Madrid, Comunidad Valenciana y Barcelona están adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior. ¿Por qué no iba a estarlo entonces el curriculum vitae?
Ahora que las oportunidades de trabajo no tienen por qué ceñirse a las fronteras españolas, puede resultar conveniente optar por un modelo de currículum estándar en Europa. Europass es un conjunto de documentos avalados por la Unión Europea que resumen las aptitudes, titulaciones y certificaciones adquiridas por un ciudadano a lo largo de la vida. Uno de esos documentos es el curriculum vitae, del que se pueden encontrar ejemplos y plantillas en la web de Europass (http://europass.cedefop.europa.eu/es/home). El portal es de gran ayuda si además se necesita un modelo de currículum en inglés o en cualquier otro idioma.
Una vez elegido el formato del currículum, hay que tener en cuenta que siempre es preferible optar por una escritura neutral, incorporando los propios logros y objetivos en cada proyecto académico o profesional. La expresión clara y concisa (sin faltas de ortografía, por supuesto) es muy importante.
En el apartado destinado a la educación hay que comenzar por el diploma o título más alto, con lo que un universitario no tendrá que hacer referencia, por ejemplo, al graduado escolar. No hay que olvidar tampoco los cursos de formación complementaria, sobre todo si están relacionados con el desempeño del puesto de trabajo que se solicita. Si hay que especificar experiencia laboral, lo habitual es comenzar por la más reciente.
Por otro lado, hay que saberse el curriculum de memoria, pues no hay nada más contraproducente que, llegado el momento de la entrevista, no recordar lo que se escribió. En la entrevista es muy probable que se pregunte al candidato por sus puntos fuertes y débiles, qué tipo de miembro sería en un equipo de trabajo, cómo se desenvuelve en la exposición oral o si es capaz de trabajar bajo presión y con plazos de tiempo ajustados.
Hay que tener claro el puesto para el que se está optando y saber las habilidades y competencias que requerirán en consecuencia, así como la forma en que la experiencia previa puede ser positiva. Otro consejo: escuchar al entrevistador y contestar a sus preguntas, no a las que se creía que preguntaría. Mantener el contacto visual refleja seguridad en uno mismo, así como demostrar estar motivado para el puesto.

