Education Talks: Educar exige innovar

El 28 de abril se celebra una nueva edición de este ciclo de la Universitat Abat Oliba CEU
A principios de siglo, especialistas en coaching como Juan Carlos Cubeiro recurrieron a la expresión ‘jefes del siglo XIX que lideran empresas del siglo XXI’ para poner de manifiesto el desfase que había entre la dinámica actual de las organizaciones y los métodos de las personas supuestamente llamadas a liderarlas. Cosa parecida podría decirse de la educación, donde se aprecia la necesidad de renovar los planteamientos tradicionales para poner a la escuela en consonancia con la realidad que vive la sociedad, una realidad que, por otra parte, actualmente se caracteriza por el permanente cambio. El axioma propio de nuestro tiempo consiste en que todo cambia menos el cambio.

El sistema educativo está llamado a una fascinante tarea, que es la de hacer convivir en un mismo mensaje la lógica de la estabilidad con la apertura a lo nuevo y lo mutable. La escuela debe inculcar al alumno una predisposición positiva a lo cambiante, porque es el signo de la sociedad tecnológica en la que ha de vivir, sin por ello descuidar aquellos principios y conceptos cuya vigencia no decae y que le servirán durante toda su vida para analizar críticamente lo que a su alrededor sucede. Lo sólido y lo líquido, lo predecible y lo improbable, lo convencional y lo disruptivo, todo ello debe integrarse armónicamente.

Sólo una escuela en permanente estado de innovación puede adaptarse a este ideal. Los estudiantes únicamente pueden sentirse interesados por una educación que les proporcione herramientas para adaptarse a los cambios y sacar partido de ellos. Por eso no resultan atractivos los contenidos curriculares inamovibles e impermeables, presentados como un saber clausurado e imperecedero, como tampoco es viable el clásico esquema de jerarquías en el contexto de una sociedad en la que información fluye de forma abundante y descentralizada. Adaptabilidad, participación y creatividad son los conceptos que, junto al juicio crítico, debe manejar el maestro de hoy.

Determinadas las premisas, la cuestión radica en decidir cuál es la forma de innovar, qué nuevos planteamientos merecen ser incorporados a la educación, teniendo en cuenta que la apuesta metodológica constituye en sí misma una enseñanza, que el cómo determina también el qué. Actualmente hay personas e instituciones a las que les une un permanente estado de reflexión sobre las necesidades del sistema educativo, algunas de las cuales ya han aplicado con éxito métodos renovadores. A ellos se dirige Education Talks , espacio que ha impulsado la Universitat Abat Oliba CEU para incentivar el encuentro entre miembros de la comunidad educativa que comparten la convicción de que sólo a través de la innovación podremos tener una educación del siglo XXI.

II Education Talks. Innovación en la Educación. 28 de abril

19.00 h – Apertura

– Quim Casas. Actor y profesor UAO CEU – “Los potenciadores de la comunicación”

– Gemma Arasanz. Profesora Escuela la Vall – “El emprendimiento y las emociones”

– Jordi Jubany. Maestro. Antropólogo. Educación Digital – “Gestionar el aprendizaje digital”

– Xavier Patiño y Silvia Caballeria i Ferrer. Fundació Trams – “Colaborar para innovar”

– Eva Bach. Pedagoga y divulgadora – “Maestros en traducción de emociones” •Begoña Nager Ariza. Coordinadora de Primaria – Psicóloga Escuela Sant Marc de Sarrià – “Generando inclusión educativa a través del Método Glifing”

– Eduard Vallory. Presidente del Centro UNESCO Catalunya – “Los maestros en la escuela avanzada”

20.30 h – Networking cocktail


Education Talks: Educar exigeix innovar

El 28 d’abril se celebra una nova edició d’aquest cicle de la Universitat Abat Oliba CEU
A principis de segle, especialistes en coaching com en Juan Carlos Cubeiro, van recórrer a l’expressió “caps del segle XIX que lideren empreses del segle XXI” per posar de manifest el desfasament que hi havia entre la dinàmica actual de les organitzacions i els mètodes de les persones suposadament cridats a liderar-les. Alguna cosa similar es podria dir de l’educació, on s’aprecia la necessitat de renovar els plantejaments tradicionals per a posar a l’escola en consonància amb la realitat que viu la societat, una realitat que, d’altra banda, actualment es caracteritza pel permanent canvi. L’axioma propi del nostre temps consisteix a dir que tot canvia menys el canvi.
El sistema educatiu està cridat a una fascinant tasca, que és la de fer conviure en un mateix missatge la lògica de l’estabilitat amb l’obertura al que és nou i mutable. L’escola ha d’inculcar a l’alumne una predisposició positiva al que és canviant, perquè és el signe de la societat tecnològica en què ha de viure, sense per aquest motiu descuidar aquells principis i conceptes la vigència dels quals no decau i que li serviran durant tota la seva vida per analitzar críticament allò que succeeix al seu voltant. El sòlid i el líquid, el previsible i l’improbable, el convencional i el disruptiu, tot això ha d’integrar-se harmònicament.

Només una escola en permanent estat d’innovació pot adaptar-se a aquest ideal. Els estudiants únicament poden sentir-se interessats per una educació que els proporcioni eines per adaptar-se als canvis i treure’n partit. Per això, no resulten atractius els continguts curriculars inamovibles i impermeables, presentats com un saber clausurat i immortal, com tampoc és viable el clàssic esquema de jerarquies en el context d’una societat en què la informació flueix de forma abundant i descentralitzada. Adaptabilitat, participació i creativitat són els conceptes que, juntament al judici crític, ha d’emprar el mestre d’avui dia.

Un cop determinades les premisses, la qüestió radica en decidir quina és la manera d’innovar, quins nous plantejaments mereixen ser incorporats a l’educació, tenint en compte que l’aposta metodològica constitueix en si mateixa una ensenyança, que el com determina també el què. Actualment hi ha persones i institucions a qui les uneix un permanent estat de reflexió sobre les necessitats del sistema educatiu, algunes de les quals ja han aplicat amb èxit mètodes renovadors. A ells es dirigeix Education Talks, espai que ha impulsat la Universitat Abat Oliba CEU per incentivar la trobada entre membres de la comunitat educativa que comparteixen la convicció de què només a través de la innovació podrem tenir una educació del segle XXI.

II Education Talks. Innovació en l’Educació. 28 d’abril
• 19.00 h – Obertura
• – Quim Casas. Actor i professor UAO CEU – “Els potenciadors de la comunicació”
• – Gemma Arasanz. Professora Escola la Vall – “L’emprenedoria i les emocions”
• – Jordi Jubany. Mestre. Antropòleg. Educació Digital – “Gestionar l’aprenentatge digital”
• – Xavier Patiño i Silvia Caballeria i Ferrer. Fundació Trams – “Col·laborar per innovar”
• – Eva Bach. Pedagoga i divulgadora – “Mestres en traducció d’emocions”
• – Begoña Nager Ariza. Coordinadora de Primària – Psicòloga Escola Sant Marc de Sarrià – “Generant inclusió educativa a través del Mètode Glifing”
• – Eduard Vallory. President del Centre UNESCO Catalunya – “Els mestres a l’escola avançada”
• 20.30 h – Networking cocktail


Invertir en educación

Cuando una sociedad se pregunta en qué tipo de comunidad se convertirá en el futuro, puede hacerse una idea bastante cabal si analiza la cantidad y calidad de recursos que destina a la educación. La educación es un catalizador de las posibilidades de las personas y los colectivos. Con una educación bien dotada, el potencial individual y el colectivo se despliega, mientras que, al contrario, las carencias en este campo mutilan su capacidad de expansión.

Esta correlación, que siempre ha estado vigente, hoy adquiere una fuerza adicional bajo el impulso multiplicador de la globalización y la sociedad de la información. En un mundo interconectado, las sociedades prósperas y desarrolladas serán las que aporten valor añadido, cosa sólo posible si las personas que las componen disponen de una buena formación de base, oportunidades para desarrollarla en un estadio superior y posibilidades de adaptación continua a las nuevas tendencias. Tanto desde el punto de vista individual como colectivo, la educación es una inversión ineludible. La realidad descrita interpela, por supuesto, a las instituciones públicas, pero también a las privadas, que componen el organismo social, pues una sociedad de individuos con acceso a la educación genera incontables externalidades positivas. En sociedades como la norteamericana, el sector privado ha sabido entender su responsabilidad en este campo, de ahí los numerosos ejemplos de mecenazgo y filantropía. En España, aunque no de forma tan generalizada, sí hay instituciones en cuya tradición se incluye este esfuerzo por contribuir de forma sostenida la educación. El CEU, grupo educativo con más de ochenta años de experiencia, es, sin duda una de ellas.

Desde hace tiempo, el CEU, bajo el que se integran diez colegios y tres universidades privadas –entre ellas, la Universitat Abat Oliba CEU (UAO CEU)– es la organización privada que más dinero destina a becas. Ahora, y de cara al próximo curso, refuerza su apuesta por el mérito académico a través del programa CEU Merit Program, dirigido a costear todo o parte del curso de grado universitario a alumnos de bachillerato que han destacado por su rendimiento. En el caso de la UAO CEU, la implantación de este nuevo programa supone doblar la cantidad de becas por mérito académico que concedió el año pasado. Y todo ello con la nota de estabilidad que distingue a las inversiones fiables, pues el estudiante puede contar con que cada curso se renovará la beca si mantiene el nivel. La apuesta es importante, pero los rendimientos de comprometerse con el talento y el esfuerzo siempre superan con creces la inversión.


Tens aptituds pel món de l’empresa?

La carrera d’Administració i Direcció d’Empreses és una de les que té una ocupabilitat més alta. Permet assumir competències en tasques directives. Dirigir equips és una tasca complicada, les empreses es troben en un moment on cada cop és més difícil aconseguir bons resultats. Aconseguir el lideratge als negocis és una carrera de fons, per això s’ha de començar per tenir una bona base, una bona formació.

En el món globalitzat actual es necessiten persones amb iniciativa, capacitat de treballar en equip, facilitat en el tracte i coneixement dels diferents entorns socials, econòmics i polítics en què es realitzaran les seves activitats empresarials.

Els estudis en Administració i Direcció d’Empreses són aquells que formen els alumnes perquè siguin capaços d’assumir amb èxit les tasques directives en el món empresarial. Aquesta carrera consisteix a saber la manera en què les empreses adquireixen i utilitzen els seus recursos per assolir objectius i obtenir beneficis. És una disciplina lligada a les ciències econòmiques, així com a les finances i el màrqueting. Els administradors d’empreses tenen coneixements molt amplis i poden exercir les seves funcions a totes les àrees d’una empresa.

A més, qui decideixi estudiar aquesta carrera ha de:

  • Tenir interès per l’economia, el funcionament de l’empresa i la seva gestió.
  • Comprendre la funció social de l’empresa, l’anàlisi de problemes, el seu diagnòstic i les seves solucions, facilitat de comprensió, facilitat d’expressió, sociabilitat, amb àmplia visió del món i perspectiva sobre la seva possible evolució.
  • Tenir aptituds pels mètodes quantitatius i conèixer altres idiomes, especialment l’anglès.

Estudiar la carrera de Direcció i Administració d’Empreses és una bona opció professional, està sempre en els primers llocs dels rànquings de les carreres amb més ocupabilitat.

A més, també proporciona als estudiants els coneixements per a crear la seva pròpia empresa. L’emprenedoria va guanyant cada cop més importància a causa de la necessitat de moltes persones d’assolit la seva independència i estabilitat econòmica.

 


Aprendre a emprendre

Estudiants d’especialitats molt diverses fomenten la creació d’empreses des del Club d’Emprenedors de la UAO CEU.

L’emprenedoria va guanyant cada cop més importància gràcies a la necessitat de moltes persones d’assolit la seva independència i estabilitat econòmica.

La paraula emprenedoria prové del francès entrepreneur (“pioner”), i fa referencia a la capacitat d’una persona per a fer un esforç addicional per assolir una meta o un objectiu. També és utilitzada per a referir-se a la persona que iniciava una nova empresa o projecte, terme que més tard va ser aplicar a empresaris que van ser innovadors o que agregaven valor a un producte o procés ja existent.

Fa quatre anys, un grup d’alumnes de la Universitat Abat Oliba CEU va decidir fundar el Club d’Emprenedors. La seva intenció: “aprendre a emprendre” noves empreses i desenvolupar activitats relacionades amb l’emprenedoria on posar en pràctica i millorar tant les seves habilitats personals com els seus coneixements.

El caràcter transversal del Club ha integrat des de sempre a estudiants de qualsevol especialitat, ja que la vocació per emprendre, lluny de ser patrimoni d’una titulació, és una actitud. Per això, tant a la seva Junta Directiva com als socis amb què compta, existeixen alumnes de totes les titulacions i de tots els nivells formatius. Aquesta és l’única manera d’aconseguir el seu principal objectiu fundacional: fomentar l’emprenedoria en l’àmbit universitari.

Des dels seus orígens fins avui dia, el Club du a terme diferents activitats durant el curs acadèmic, com ara tallers per a desenvolupar habilitats empresarials, xerrades d’emprenedors que expliquen les seves experiències, debats, visites a empreses, premis a l’emprenedoria i tot allò que els diferents participants desitgin proposar. En destaca el BCN Thinking Challenge, on s’ofereix l’oportunitat a estudiants universitaris de desenvolupar les seves habilitats i coneixements personals en el món de l’empresa, i realitzar una labor social que millori el nostre entorn més proper.

Cada cop els reptes són majors, igual que ho són les mostres de suport rebudes. En l’actualitat, es tracta d’una organització plenament integrada a la universitat que compta amb el suport total, no només de la mateixa institució, sinó també de la Fundació CEU a escala nacional. No obstant això, l’actiu més gran del Club ve de part de tots els alumnes que participen en les seves activitats. El Club d’Emprenedors de la Universitat Abat Oliba CEU existeix pels seus alumnes. Si hi estàs interessat, pots escriure a: clubemprenedors@uao.es


La digitalización reclama profesionales versátiles

El mercado laboral requiere trabajadores que puedan reciclarse y asumir nuevas funciones en la nueva era tecnológica

A finales del pasado año, la Conselleria d’Ensenyament, en el marco Proyecto Interdepartamental de Competencia Digital Docente (PICDD), determinó qué competencias digitales son necesarias para que los maestros y profesores estén en condiciones de contribuir a la adopción por parte de su alumnado de un dominio suficiente y adecuado de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. En el comunicado que informaba de ello se remarcaba la idea de que el uso de las nuevas tecnologías en el aula no debe limitarse a lo instrumental, sino que fundamentalmente debe integrarse en el ámbito de lo metodológico. Es decir, no se trata de emplear las Tecnologías para el Aprendizaje y el Conocimiento como mera herramienta de transmisión de los contenidos curriculares tradicionales, sino de concebir su inclusión en la vida del aula como forma privilegiada de introducir a los alumnos en un lenguaje –el digital- que indefectiblemente habrán de utilizar en su futuro académico y profesional.

La lógica del mundo profesional ha experimentado en las últimas décadas profundas transformaciones. Así, la digitalización ha hecho que al factor de la movilidad, conforme al que desaparecieron los puestos de trabajo definitivos y las competencias estables, se le haya incorporado, para potenciarlo y redefinirlo, el de la transversalidad. La digitalización tiende a diluir fronteras entre ámbitos de actividad que antes funcionaban como compartimentos estancos. El tiempo de las responsabilidades ligadas a funciones definidas y poco cambiantes está en trance de concluir, a lo que hay que añadir el hecho de que el empuje de lo digital está generando empleos que hace poco tiempo no existían, y se prevé que esta tendencia creativa se hará más fuerte en el corto y medio plazo.

Este panorama líquido reclama fácil respuesta adaptativa y versatilidad, profesionales con capacidad para reciclarse rápidamente y asumir nuevas funciones. En esta línea, el ‘Libro Blanco para el diseño de las titulaciones universitarios en el marco de la economía digital’, elaborado por el Ministerio de Industria, apunta a la necesidad de que los titulados universitarios cuenten con una “formación genérica y transversal importante” en competencias digitales. En este sentido, tanto el Ministerio como la Conselleria d’Ensenyament parecen señalar a un mismo objetivo: el de adquirir no tanto un conocimiento especializado como una ‘cultura digital’ que permita desenvolverse con éxito en la dinámica del trasvase y la multitarea que ya define la realidad profesional de nuestros días.

 


La digitalització reclama professionals versàtils

El mercat laboral requereix treballadors que puguin reciclar-se i assumir noves funcions a la nova era tecnològica

A finals del passat any, la Conselleria d’Ensenyament, en el marc Projecte Interdepartamental de Competència Digital Docent (PICDD), va determinar quines competències digitals són necessàries perquè els mestres i professors estiguin en condicions de contribuir a l’adopció per part del seu alumnat d’un domini suficient i adequat de les Tecnologies de la Informació i la Comunicació. En el comunicat que s’informava d’això es remarcava la idea que l’ús de les noves tecnologies a l’aula no ha de limitar-se a l’instrumental, sinó que fonamentalment ha d’integrar-se a l’àmbit del qual és metodològic. És a dir, no es tracta d’utilitzar les Tecnologies per a l’Aprenentatge i el Coneixement com a mera eina de transmissió dels continguts curriculars tradicionals, sinó de concebre la seva inclusió a la vida de l’aula com a forma privilegiada d’introduir als alumnes a un llenguatge –el digital– que indefectiblement haurà d’utilitzar en el seu futur acadèmic i professional.

La lògica del món professional ha experimentat a les últimes dècades profundes transformacions. Així, la digitalització ha fet que al factor de la mobilitat, conforme al qual van desaparèixer els llocs de feina definitius i les competències estables, se li hagin incorporat, per a potenciar-lo i redefinir-lo, el de la transversalitat. La digitalització tendeix a diluir fronteres entre àmbits d’activitats que abans funcionaven com a compartiments estancs. El temps de les responsabilitats lligades a funcions definides i poc canviants està en trànsit de concloure, fet al qual se li ha d’afegir que l’empenta del digital està generant treballs que fa poc temps no existien, i es preveu que aquesta tendència creativa es farà més forta en el curt i mitjà termini.

Aquest panorama líquid reclama fàcil resposta adaptativa i versatilitat, professionals amb capacitat per reciclar-se ràpidament i assumir noves funcions. En aquesta línia, el “Libro Blanco para el diseño de las titulaciones universitarios en el marco de la economía digital”, elaborat pel Ministeri d’Indústria, apunta a la necessitat que els titulats universitaris comptin amb una “formació genèrica i transversal important” en competències digitals. En aquest sentit, tant el Ministeri com la Conselleria d’Ensenyament semblen assenyalar un mateix objectiu: el d’adquirir no tant un coneixement especialitzat com una “cultura digital” que permeti moure’s amb èxit en la dinàmica del transvasament i la multitasca que ja defineix la realitat professional dels nostres dies.