Según narra el estudio publicado, por los investigadores italianos, en la revista “Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences”, al correr marcha atrás mejoramos el equilibrio y nos recuperamos de ciertas lesiones, como las de las rodillas, muy comunes en los deportistas. La razón es porque golpeamos más suave el suelo que si corremos de frente y, además, las lesiones de rodilla son mínimas.

A esta investigación hay que añadirle otros beneficios como la quema doble de calorías, la pérdida de más grasa corporal y una mejora en la salud cardiorrespiratoria.
Fuentes: Muy interesante y www.martinarium.es
