¿Cómo prevenirlo? La respuesta la tienen 678 monjas del convento de Notre Dame, Minnesota, particularmente longevas y lúcidas y un científico, David Showdon, evaluando el rendimiento cognitivo de las hermanas y analizando sus cerebros post-morten. En la mayoría de cerebros de estas mujeres aparecían signos patológicos típicos de Alzheimer, sin embargo, habían mostrado lucidez en los últimos años de su vida.
Una vida llena de experiencias y estimulación intelectual es la clave de lo que hoy se denomina reserva cognitiva, capacidad de sacar el máximo rendimiento al cerebro, que es capaz de cambiar y modificarse incluso en la vejez.
Actividades como la organización y asociación de la información, el empleo de listas o el uso de agendas son algunas opciones para mejorar nuestro rendimiento. Actualmente, con las nuevas tecnologías, se han desarrollado programas para fortalecer la capacidad de atención, la memoria y el lenguaje.

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