Hablar bien en público es una de las habilidades más necesarias para quien se dedica a comunicar. De ahí partió la masterclass que el actor de doblaje y formador de voz Sergi Carles ofreció a los estudiantes de Publicidad y RR.PP.
Aprender a conectar con quien nos escucha
El taller, que se llevó a cabo en la asignatura Llengua per a comunicadors, impartida por la Dra. Maria Fitó-Carreras, ofreció a los alumnos algunas herramientas básicas para perder el miedo escénico y, sobre todo, para conectar con el público. Una buena presentación no depende solo de lo que se dice, sino de cómo se dice: la claridad, el ritmo y la firmeza de la voz son lo que consigue que el mensaje llegue.
Los ejercicios se plantearon pensando en la pronunciación y la dicción del catalán, algo muy útil para futuros profesionales que trabajarán, en buena parte, en esta lengua. Los alumnos aprendieron a articular con claridad, corregir vicios habituales y hablar con precisión sin perder naturalidad. También trabajaron la voz: cómo respirar y cómo jugar con el tono y el ritmo para hablar con firmeza sin forzar las cuerdas vocales.
Una voz con mucho recorrido
Sergi Carles es formador de voz y voz homologada por la Corporación Catalana de Mitjans Audiovisuals (TV3), además de fundador de la productora Todo Jingles. Su experiencia en el mundo de la voz y la interpretación se notó en una clase práctica y cercana. Nada de quedarse en la teoría: los alumnos probaron técnicas de respiración, control vocal y tonemas para ganar naturalidad y evitar esa rigidez tan típica de las intervenciones orales.
Leer en voz alta, pero entendiendo lo que se lee
Carles insistió en la importancia de practicar la lectura en voz alta, y advirtió de que no basta con descifrar el texto: «Leer no consiste solo en pronunciar las palabras una detrás de otra, sino que es imprescindible entender lo que leemos». Solo cuando entendemos de verdad lo que leemos podemos darle la entonación adecuada, y así quien nos escucha recibe no solo las palabras, sino también su sentido y su intención.
Para ponerlo todo en práctica, los alumnos trabajaron con La vaca cega de Joan Maragall, uno de los poemas más conocidos de la literatura catalana. Es un ejercicio redondo: obliga a entender el poema, a cuidar la pronunciación, a respirar en el momento justo y a decidir qué tono y qué ritmo transmiten mejor lo que quiso decir el autor.
