Las empresas y el trabajo remoto

Para muchas organizaciones y profesionales el trabajo a distancia es algo natural que han venido practicando durante años.

Esa forma de trabajar, a la que también denominamos teletrabajo se ha visto favorecida por una serie de mejoras en las comunicaciones, en las redes y en el software, aunque los retos que se plantean no son solamente de tecnología, van mucho más allá.

En muchas empresas, para algunos de sus departamentos, la obligación de permanecer en casa, para atajar una crisis sanitaria, como la actual, sitúa en primera línea de atención esa forma de trabajar.

Naturalmente hay gran cantidad de funciones y servicios que no pueden realizarse sin presencia física, pero otras tareas se pueden desarrollar con medios telemáticos.

Las empresas y las organizaciones en general no suelen estar preparadas para que el trabajo remoto se generalice, algo que tiene muchas implicaciones, técnicas, de aprendizaje y de conducta.

En cuanto a lo técnico recordemos, como ejemplo, la actual compra masiva de portátiles de muchos departamentos gubernamentales o de otras organizaciones para que sus empleados puedan trabajar desde casa con software y hardware, compatible con los sistemas centrales.

Por otro lado, es clave el conocimiento del uso de aplicaciones que permitan interactuar en la distancia con imagen, sonido y documentos compartidos.

Para todo ello existen excelentes soluciones, pero su uso requiere aprendizaje y rutina diaria.

En tercer lugar, destacan cuestiones vinculadas a la conducta y a los valores compartidos en las empresas, al desaparecer el control propio de la proximidad social y ganar importancia el compromiso y la excelencia en las relaciones.

Se trata de una materia extensa, no solamente vinculada a lo que definimos como área de Recursos Humanos, se trata, seguramente del inicio de una nueva forma de trabajar en la empresa del siglo XXI.

En una primera aproximación y para acotar el enfoque, destacaremos los puntos más importantes que ha señalado una experta en conducta en las organizaciones, como es Tsedal Neeley que en un texto reciente destaca los siguientes puntos, entre otros, para tener en cuenta:

  • Las empresas, en general no están preparadas para una gestión basada en lo virtual.
  • Es importante contar con una infraestructura adecuada
  • Las personas que trabajen desde sus casas deberían seguir unos horarios y unas ciertas rutinas
  • En las conversaciones a distancia, por teléfono, vídeo, etc. Debe haber espacio para lo social
  • Importancia del estilo de liderazgo y de la cultura imperante en la empresa
  • En general la productividad no baja por el trabajo a distancia
  • Explicar cuáles son las mejores prácticas y supervisar por tareas realizadas y no por presencia, tiempos de conversación, accesos al sistema, etc.
  • Aceptar que en sesiones de trabajo a distancia puede haber desacuerdos y dejar espacio para su resolución
  • Si las escuelas están cerradas y los niños en casa, los horarios de las reuniones virtuales deben tener un grado suficiente de flexibilidad
  • Debe cuidarse el trato, las formas, la corrección, como si quisiéramos convencer a clientes

 

Los puntos anteriores son resumen y adaptación de un texto muy reciente de la profesora de Organizational Behavior,  Tsedal Neeley, de Harvard Business School, fundadora de la consultora Global Matters.

 

Referencias:

Neeley, T. (2020) 15 Questions About Remote Work, Answered. Harvard Business Review. March 16th, 2020. www.hbr.org (Acceso 24/3/2020)

Neeley, T. (2017) The Language of Global Success: How a Common Tongue Transforms Multinational Organizations. New York. Princeton University Press

 

 

 

 

 

 

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