Las tecnologías emergentes en el centro de la innovación

La aceleración tecnológica de nuestro tiempo nos obliga a estar muy alerta de los cambios y en especial de las innovaciones que puedan calificarse como disruptivas. Unos cambios que afectan a las empresas, a los mercados y a la sociedad entera.

No es fácil detectar a tiempo esas disrupciones, por una cierta inercia, tal como destaca el periodista de The New York Times, Thomas L. Friedman, en su último libro, Thank You for Being Late, al dedicar un capítulo a lo ocurrido en el año 2007, en el que aparecieron nuevas herramientas y nuevas formas de relación, sin que en aquel momento se les dedicara suficiente atención.

Fue un año que Friedman destaca con su buen oficio periodístico, un oficio que le permite relacionar cosas que, en principio parecen inconexas y además explicarlas a un público amplio, acercando conceptos, fiel a una frase que define su trabajo y que además de escribirla, suele recordarla en las numerosas conferencias que ofrece: “me hice periodista para traducir del inglés al inglés”.

El año 2007 estuvo marcado por el inicio de la Gran Recesión, como consecuencia de la crisis de las hipotecas “sub-prime”.

Un año en que se produjo algo que parecía imposible, el deterioro extremo de los activos del gigante financiero Lehman Brothers que culminaría con su quiebra en septiembre de 2008, la mayor declaración de bancarrota en la historia de los Estados Unidos.

Ante la crisis de aquellos años, Friedman nos recuerda que, precisamente en 2007, coinciden innovaciones y avances que han tenido después consecuencias importantes en la economía.

Así, menciona que fue en 2007 cuando apareció el IPhone, revolucionando la forma de comunicarnos y generando una industria de creación de apps, con gran impacto posterior en los mercados.

También coincide con la compra por parte de Google de, en aquellos tiempos, una empresa desconocida llamada You Tube, al mismo tiempo que aparece el sistema operativo Android, los libros electrónicos crecen con la aplicación Kindle de Amazon, Michael Dell relanza su empresa de la que se había separado, IBM comienza a experimentar con computación cognitiva, Intel ofrece avances que parecían increíbles en la producción de nuevos microchips.

También desciende el coste de la secuenciación del genoma humano. En el mismo año 2007 se dispara el número de patentes sobre biotecnología, se inicia el crecimiento de la producción de energía solar, se desarrollan las redes sociales, como Facebook, o LinkedIn, toma vigor el concepto Big Data y así podrían ponerse muchos otros ejemplos a los que se les prestaba poca atención, inmersa la sociedad entera en las consecuencias de la crisis financiera.

Lo anterior nos permite, con perspectiva, tener una visión optimista, aunque, como ha destacado “Astro” Teller, responsable del proyecto Google X, la principal limitación es la lentitud de los humanos en entender y gestionar los cambios y las novedades.

Una forma de prepararse para las próximas décadas es interesarnos por los cambios que se anuncian, por las novedades que la ciencia, la técnica y las relaciones sociales más dinámicas, pueden aportar. En este sentido es de mucho interés el último informe del World Economic Forum (WEF) Top 10 Emerging Technologies 2019.

Las tecnologías y cambios que se destacan en el informe tendrán recorridos distintos, velocidades diversas, pero son de gran interés, presente y futuro, además de aportar una visión optimista de cara a resolver cuestiones que hoy preocupan a la sociedad.

 

De forma resumida, las citadas tecnologías emergentes, son las siguientes:

  • Nuevos bioplásticos para favorecer la economía circular
  • Robots (con ciertas habilidades sociales)
  • “Lentes” o dispositivos de visión y tratamiento de la luz, basados en metales
  • Avances en el sector de las proteínas y de las medicinas personalizadas
  • Avances en los fertilizantes que reducirán la contaminación de forma considerable
  • Utilización creciente de la telepresencia colaborativa y asistentes virtuales
  • Mejoras en la gestión de los alimentos, en todas sus fases de producción y distribución
  • Energía nuclear más segura, con nuevas aplicaciones y cambios en su valoración social
  • La utilización de ADN como sistema de almacenamiento de datos
  • Nuevas baterías y sistemas de almacenamiento para energías renovables

 

Son 10 tecnologías emergentes que señalan tendencias, y ante las que debe prestarse la máxima atención, por un sentido de prospectiva que permita imaginar un futuro que no sea la simple extrapolación de la situación actual, no sea el caso que como en 2007, estemos ante cambios de gran importancia que no seamos capaces de apreciar.

Todo indica que es necesario, parar, reflexionar y pensar, algo que destaca Friedman y explica que, en sus numerosas entrevistas a políticos estadounidenses en Washington DC, muchos llegaban tarde a la cita, ofreciendo excusas y él, al darse cuenta que esos tiempos libres no previstos, le daban una oportunidad extra de pensar y observar, les decía “gracias por llegar tarde” y de allí surgió el título de su libro.

 

 

 

Referencias:

Friedman, Th. (2016) Thank You for Being Late: An Optimist´s Guide to Thriving in the Age of Accelerations. New York. Farrar, Straus and Giroux. Traducción española de Rebeca Bouvier Ballester, con el título Gracias por llegar tarde. Barcelona. Ediciones Deusto.

 

World Economic Forum (2019) Top 10 Technologies 2019. Geneva. El informe ofrece una Introducción de Mariette DiChristina, Editor-in Chief de Scientific American y de Bernard S. Meyerson, Chief Innovation Officer de IBM Corporation (https://www.weforum.org/)

 

 

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