La vuelta a los clásicos del management

En tiempos de aceleración tecnológica, de incertezas estratégicas, de disrupciones ciertas o aparentes, dedicar atención a los clásicos del management es una ayuda para quienes dirigen empresas y organizaciones, o para quienes se preparan para ello, ya sea en un Grado universitario o cursando un MBA, o estudios de posgrado, según edad y circunstancias personales.

La lluvia de mensajes, presentaciones, comunicados en redes, e incluso tuits no muy elaborados, puede llegar a generar cierta sensación de stress, o de no poder seguir el ritmo en que se nos presenta la realidad económica.

Una gran cantidad de conferenciantes, a veces con éxitos conseguidos, otras, principalmente, con habilidades de comunicación, pero alejados del día a día de la mayoría de las personas, ofrecen recetas y consejos de forma constante. En esta situación, la relectura de las ideas escritas hace ya años, por autores cuya obra permanece, por lo que les consideramos clásicos, puede ser una buena ayuda y una forma de entender la complejidad.

Un buen ejemplo lo constituye Peter Drucker, del cual podemos destacar aquí, uno de sus textos, Managing Oneself, en el que se hacía una serie de preguntas que pueden ayudarnos y que son plenamente vigentes.

Drucker recomendaba que quienes tienen la tarea de dirigir, pensaran y se interrogaran, en una serie de aspectos, referidos a sí mismos, a su persona, a su actuación y propone las siguientes preguntas:

  • ¿Cuáles son mis fortalezas?
  • ¿Cuáles son mis valores?
  • ¿Cómo trabajo?
  • ¿De dónde vengo?
  • ¿Cómo puedo contribuir?

Peter F. Drucker nos propone esa serie de preguntas como un marco en el que conseguir un equilibrio personal, algo que también denominamos “selfmanagement”. Son preguntas que llevan a la humildad, a la necesidad de ejercer un liderazgo humanista, en el que reconozcamos, como recomienda un autor plenamente actual, Scott Berkun que los avances y la innovación nunca son una obra individual sino de equipos enteros.

Otro autor clásico en dirección de empresas destaca como “El liderazgo es lo que impulsa a preocuparse no tan solo de que se hagan ciertas cosas que convienen a la organización para que sea eficaz (…) busca, sobre todo, conseguir que las personas actúen por motivos trascendentes” (Pérez López, 2018, pág. 161).

La vuelta a los clásicos, en literatura, en economía, en filosofía y porqué no en dirección de empresas es una actividad que siempre tiene recompensa.

 

Referencias:

Berkun, S. (2010) The Myths of Innovation. Sebastopol-California, O´Reilly Media

Drucker P. (1999) Managing Oneself. Best of Harvard Business Review 1999.

Pérez López, J. A. (1993) (2018) Fundamentos de la Dirección de Empresas. Madrid. Ediciones Rialp

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