El pasado 21 de mayo se celebró el IV Congreso de Sostenibilidad de Cataluña, que reunió a académicos, profesionales y expertos en un momento de verdadera transición de la normativa europea en esta materia.
Dicha transición tiene como finalidad racionalizar los requerimientos de reporting, sin abandonar la exigencia de avanzar hacia una economía respetuosa con el medio ambiente y orientada al bienestar humano.
El Congreso estuvo organizado por el Col·legi de Censors de Comptes de Catalunya, con asistencia de su presidente, Joan Vall Gil, y el Col·legi d’Economistes de Catalunya, y la participación de su decano, Carles Puig de Travy, además de otros miembros de la dirección y de la Junta de Gobierno de ambas entidades.
Las conferencias y presentaciones sirvieron para destacar en qué momento nos encontramos y qué puede esperarse en los próximos meses.
En la ponencia titulada “Actualización normativa de reporting” intervinieron Gemma Sánchez-Danés, del European Financial Reporting Advisory Group (EFRAG); Marga de Roselló, de PwC; y Xavier Subirats, del Consejo General de Economistas.
Gemma Sánchez-Danés trazó las líneas fundamentales del proceso de simplificación normativa impulsado tras el último mandato de la Comisión Europea. Este enfoque pretende promover la innovación y el crecimiento económico sin dejar de prestar atención a las materias de sostenibilidad. Según indicó, se espera que las normas revisadas —las ESRS o NEIS— estén disponibles en otoño de 2026.
Marga de Roselló destacó la necesidad de conectar las notas de los estados financieros relativas a sostenibilidad con el contenido de los informes de sostenibilidad. Subrayó, asimismo, la importancia de trabajar con “benchmarks”, dadas las diferencias de enfoque y de datos que pueden existir incluso dentro de un mismo sector de actividad.
También puso de relieve la importancia de la labor del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) en la etapa actual, tanto por sus publicaciones como por la necesidad de utilizar herramientas de software adecuadas que permitan garantizar la consistencia de los datos.
Por su parte, Xavier Subirats expuso el marco que ha conducido al actual proceso de simplificación. La Unión Europea, tras aprobar en 2022, la Corporate Sustainability Reporting Directive —CSRD— con una importante carga de requerimientos de información, se encuentra ahora inmersa en una revisión orientada a centrar esfuerzos en el crecimiento económico, la innovación y la creación de empresas más dinámicas.
Subirats citó, en este punto, la influencia del informe Letta y, posteriormente, del informe Draghi, en un contexto europeo caracterizado por un bajo crecimiento del PIB y por la situación de países clave, como Alemania, cuyo crecimiento del 0,6 % parece tender a cronificarse.
Otra observación relevante fue la relativa al papel de los consejos de administración, que deberían contar con una información más amplia y precisa de la que suele ser habitual en la actualidad.
Gemma Sánchez-Danés destacó también la importancia que adquiere en este contexto la norma desarrollada por el EFRAG para pequeñas y medianas empresas: Voluntary Sustainability Reporting Standard for non-listed SMEs—(VSME).
Se trata de un estándar voluntario de información de sostenibilidad para pymes no cotizadas, que puede resultar de gran ayuda para aquellas empresas que, situándose por debajo del umbral de los 1.000 empleados, deseen o necesiten informar sobre materias de sostenibilidad —o en general ESG— como consecuencia de sus compromisos con diversos stakeholders, desde clientes a instituciones financieras.
Otro aspecto señalado por Sánchez-Danés fue el tránsito de las ESRS —o NEIS— desde una lógica de información muy detallada hacia una información más basada en principios.
Habrá que estar atentos a las reacciones del mercado y al uso real que las empresas hagan de este nuevo enfoque. Todo ello se complementa con la necesidad de definir los límites de la cadena de valor y de avanzar en la interoperabilidad con otros marcos normativos.
Como comentario final a esta primera entrada del blog dedicada al IV Congreso Catalán de Sostenibilidad, cabe destacar la importancia de la VSME para las pymes. Esta norma representa una vía intermedia: mantiene la lógica de la información no financiera, pero intenta evitar que los informes de sostenibilidad se conviertan en una carga burocrática excesiva para las empresas de menor tamaño.
Desde la dirección de empresas resulta necesario analizar y tomar decisiones teniendo presente que existe una cierta tensión entre reporting de sostenibilidad, proporcionalidad, información realmente útil y rentabilidad empresarial.
Al margen de desarrollos y detalles normativos, lo que debemos tener en cuenta es que la información en materia de sostenibilidad forma parte la información corporativa, junto a la información financiera.
Para grandes empresas, o empresas que coticen en bolsa publicar el Informe de Sostenibilidad según normas (en la Unión Europea, las ESRS/NEIS) forma parte de las obligaciones a cumplir. Estos informes deben además estar verificados por auditores o verificadores autorizados
La información corporativa de sostenibilidad precisa de expertos, para su preparación y para su verificación.
En relación con el contenido de esta entrada, resulta destacable el Máster en Sostenibilidad que ofrece la CEU Universitat Abat Oliba junto con el Col·legi de Censors Jurats de Comptes de Catalunya, orientado precisamente a formar profesionales capaces de comprender, aplicar y también verificar, este nuevo marco normativo y empresarial.
Departamento de Empresa y Economía
CEU Universitat Abat Oliba
Mayo 2026
