Éxito en la universidad desde el primer día

Interpretar todos los cambios como un incentivo es una de las claves

El primer año en la universidad es, posiblemente, el capítulo más intenso de una etapa que deja huella. Y la emoción viene dada en gran medida por la novedad. Al final del Bachillerato, el Instituto o el Colegio ya es un territorio conocido y llegar a la universidad significa salir a campo abierto, lejos de la zona de confort. Diferentes métodos, distintas formas de evaluar o nuevos amigos, son algunos de los estímulos que aguardan en primer curso en el campus.

Algunos de los pasos para iniciar con éxito la primera experiencia universitaria son:

1. Interpretar los cambios positivamente

El primer paso para iniciar con éxito la primera experiencia universitaria es interpretar todos los cambios como incentivo. Hay que entender que se plantean nuevos desafíos y que, si se quiere sacar todo el jugo a la experiencia, se ha de estar dispuesto a dar un paso más allá de la línea que hasta la fecha marcaba el límite.

2. Tener una buena predisposición

Y esta actitud de búsqueda debe comenzar en el plano de las relaciones personales. El modo de ser y de aprender universitario es más abierto, se expresa en el diálogo, en el contraste de emociones, pensamientos y convicciones con personas diversas. Por tanto, es fundamental una actitud receptiva y dispuesta a establecer contacto con el mayor número de compañeros posible. Algunos terminarán siendo amigos de por vida, otros, un recuerdo que se evocará con simpatía y, por qué no reconocerlo, también habrá quien no deje una huella demasiado duradera, pero todos pueden dar algo diferente. Parte crucial del crecimiento como universitario es aprovechar esa riqueza.

3. Aprovechar las tutorías

También hay que sacar el máximo partido del profesor. Asistir a clase desde el primer día, llevar al día la asignatura y no tener ningún problema en preguntar y poner en común las dudas. Las tutorías personalizadas que ofrecen las universidades, es el espacio ideal para profundizar o resolver cuestiones relacionadas con la materia. El tutor también es una figura clave en la orientación del alumno de cara a trazar su vocación profesional.

4. La lectura

El universitario debe también establecer una relación especial y frecuente con las lecturas. Siempre hay que tener a mano algo que leer: manuales complementarios, ensayos, prensa e, incluso, género de ficción. Formarse de manera autónoma a través de la lectura es clave para desarrollar una visión amplia del mundo. No hay que limitarse a los estrechos márgenes de los apuntes.

5. Actividades fuera del aula

Desde el primer curso, el estudiante es miembro de pleno derecho de la Facultad. Ésta pondrá a su alcance posibilidades de realización personal muy diversas: actividades culturales, voluntariado, deportes…Todo forma parte de la experiencia.

6. Experiencia internacional

Además, es recomendable tener presente la oportunidad de vivir una experiencia internacional mediante un programa de intercambio o de realizar prácticas profesionales.

El éxito de la etapa universitaria no radica sólo en el título, sino en el crecimiento que se llegue alcanzar. Y se comienza desde el primer día.