Entrevista en ABC, “Un nuevo lenguaje para describir la Pandemia”

Rafael Rodríguez-Ponga, doctor en Filología y rector de la Universitat Abat Oliba CEU, describió el pasado 10 de diciembre de 2020, durante una entrevista para el diario español ABC, la urgencia lingüística desatada por la COVID-19. “La urgencia sanitaria se ha convertido en urgencia lingüística”, asegura Rodríguez-Ponga.


 

 

El doctor en Filología es autor de un capítulo del libro Pandemia y resiliencia. Aportaciones académicas en tiempos de crisis, coordinado por el grupo de investigación “Familia, Educación y Escuela Inclusiva” (TRIVIUM) y publicado recientemente por Ediciones Universidad de Navarra (EUNSA).

En el bloque temático de la obra que lleva por nombre “La evolución del lenguaje en tiempos de pandemia: aportaciones desde la lingüística”, puede encontrarse la aportación del Rector, un capítulo titulado “El nacimiento de un nuevo vocabulario: consecuencias lingüísticas de la pandemia”. En él, Rodríguez-Ponga habla de un “Nuevo Lenguaje Covídico (NLC)”, compuesto por más de cien palabras y surgido como consecuencia de la pandemia de COVID-19. En este sentido, afirma que “es sorprendente comprobar la velocidad y la creatividad que hemos vivido este año, en todas las lenguas. Los cambios lingüísticos son reflejo de la evolución de la sociedad como consecuencia de la pandemia”.

El Dr. Rafael Rodríguez-Ponga pone de manifiesto que, “las palabras que teníamos no sirven para describir la situación de pandemia que estamos viviendo en 2020. La nueva realidad ha llegado de golpe”. En consecuencia, “la velocidad del virus ha estado unida a la velocidad de difusión de los conceptos y palabras”. En las páginas de su capítulo pueden encontrase algunos ejemplos, tales como la popularización de palabras científicas (coronavirus), jurídicas (confinamiento) o del ámbito estadístico (curva de contagio, doblegar la curva); la introducción de algunos neologismos por sufijación y composición (covídico, coronavírico, coronacrisis); la adaptación y popularización de un lenguaje bélico (alarma, combate, guerra) asociado, en múltiples ocasiones, a términos contradictorios (calma, serenidad, tranquilidad); la difusión de nuevos contenidos unidos a palabras ya existentes (test, aforo) que “han adquirido nuevos significados, nuevos usos, nuevas dimensiones”; o la generalización de ciertas siglas (epi, erte). En definitiva, el doctor Rodríguez-Ponga afirma que “esta crisis nos ha cambiado la forma de hablar, sin darnos cuenta”.

Fuente de la noticia en ABC aquí

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